19 julio 2012

"La semilla en ese caso la plantó Toutain, pero yo fui el ejecutor". Entrevista a Marcel Miralles.

Hoy tengo el placer presentaros la entrevista que realicé a Marcel Miralles (Gerona, 1941). Un profesional que trabajó como director editorial para Josep Toutain, con un papel relevante en la aparición en el mundo de la historieta de Torpedo 1936. Os dejo con ella.


-De su trabajo con Toutain, ¿cómo recuerda su etapa editorial? ¿Cómo era realmente como editor Josep Toutain? ¿Cómo le definiría?

A ver… Toutain tenía un gran conocimiento del mundo del comic, tenía a su disposición un excelente material gráfico, y unos conocimientos y contactos en todo el mundo como pocos profesionales. Le faltaba experiencia como editor.

Pero no sería correcto definirlo como inexperto, la verdad era que él amaba lo que hacía, y lo hacía bien. Era unicamente en los aspectos comerciales donde no era experto.

Desde el punto de vista profesional, mimaba hasta el último detalle. Una anécdota: recuerdo cuando el fotograbador venía con las pruebas de la portada (un gran recuerdo para Manolo de Tecfa) y Toutain empezaba a repasarla con una o dos personas de la redacción: “Este color no es exactamente el que yo quería, a ver la guia de pantone…” “Esto está un poco demasiado pegado”. “Eso está torcido” (era un maniático de que las cosas no estuvieran torcidas), y tenía buen ojo para ello. Finalmente el fotograbador se iba con las pruebas para volver a hacer los films y poniendo mala cara. Así pasaba dos o tres veces con cada portada, hasta que quedaba satisfecho.

En resumen era un editor minucioso que cuidaba la publicación al máximo. Insistía en controlar hasta el último detalle. Naturalmente esto a veces irritaba a los redactores,  ya que si, en algunas ocasiones las cosas que corregía podían mejorar, en otras no lo hacían, simplemente era un cambio de éstilo.

Tenía un gran respeto por el lector, leía todas las cartas que recibíamos y nos llamaba para leernos las que le llamaban mas la atención. Lo ví emocionado al leerlas alguna vez.

El no dominaba ciertos aspectos comerciales. Eso hizo que cuando las ventas iban bien, aumentaba el número de páginas o el color de la revista, con la consiguiente subida de costes. Cosa que le criticaban otros profesionales. El riesgo era que al tener los costes más altos, era muy pernicioso si bajaban las ventas. Cuando se añade algo, no se puede después quitar ya que el lector no entiende que le den menos por el mismo dinero. Desgraciadamente esto ocurrió.

Bueno, no se si he sabido describir mi opinión. Toutain amó mucho sus publicaciones, disfrutó de su época buena, y soportó con entereza los malos tiempos.


-Concretamente ¿cuales eran sus funciones dentro de la editorial? ¿Hasta que año estuvo?

Bueno, yo estuve allí al lado desde el principio al final. Ya sé que me enrollo y perdonádme por ello, pero tendría que explicarlo un poco: la Agencia Selecciones Ilustradas en su epoca más activa, tenía un equipo de gestión de cinco personas. En un momento dado Toutain decidió dedicarse también a editar. Así nació una empresa nueva “Toutain Editor”. De esas cinco personas algunas pasaron a la editorial y después se marcharon, así que al final quedé yo solo. Siempre mi trabajo había sido en la Agencia en lo que se llamaba “Producción” o sea a cargo de los artistas; seguí en la agencia, pero si se me requería acudía también a la editorial. De la agencia a la editorial había solo una puerta, normalmente abierta.

¿Qué hacía? La Agencia servía como fuente de historietas para la editorial. Cuando se empezó a producir material completamente nuevo y a adquirir derechos de reproducción de los autores, la Agencia pagaba una parte a los artistas a cuenta de las ventas en el extranjero, y se cuidaba de la distribución en otros paises. La editorial pagaba la edición en España en revista, y posteriormente el anticipo por la edición en libro. Eso permitía ofrecer a los autores unos precios digamos "dignos” (mucho más que ahora). Esta norma no fue general, había autores que solo cedian los derechos para España ya que tenían otros medios o compromisos de venta en el extranjero.

Esto me permitió el contacto con autores y con la parte creativa. Debido a eso también tuve relación con editores extranjeros para la cesión de derechos de autor y para ver que cosas podían interesarnos. Debo no obstante decir, que la decisión final de adquirir el material era siempre de Toutain, lo que a veces me perjudicaba en mis contactos al no poder decidir en el mismo momento.

Estuve en algunas epocas a cargo de trabajos redaccionales y de control organizativo de la editorial. También asistía a Toutain en muchos contactos y relaciones. Pero una parte importante de mi trabajo estaba en la Agencia, y las decisiones de las publicaciones solo las tomaba Toutain. En ese aspecto el era muy puntilloso.


-Usted vivió el nacimiento de Torpedo 1936 en la editorial ¿qué recuerda de aquello? ¿Cómo fueron evolucionando sus ventas? ¿La historia de Torpedo fue determinante para la salvación de la revista Creepy?

La semilla en ese caso la plantó Toutain, pero yo fui el ejecutor (en el buen sentido de la palabra).

En ese momento colaborabamos con bastantes de los mejores autores del país. Vimos algunos proyectos de revistas del género negro, pero eran más bien historias cortas de texto con alguna ilustración. Si no voy equivocado (ha pasado ya mucho tiempo y puedo confundirme), al final acabamos publicando la revista “Thriller”, que duró muy poco. No se disponía de material suficiente del género. Ese fue el embrión de la idea. De los guionistas con que nos relacionábamos, sin duda Sánchez Abulí era muy bueno para desarrollar algo así. Aqui Toutain expresó muy bien la idea a Sanchez Abulí (directamente o a través mio, eso ya no me acuerdo) de “Detective con rubia”. Abulí lo pensó, lo trabajó  y vino con el primer guión. Más que detective era un matón, y más que una rubia era “Rascal” el ayudante (personaje clave en la serie). Rubias y morenas hubo también (y muy bien dibujadas por Bernet).

Había que encontrar un dibujante, y tras un primer intento con Alex Toth, que al final rechazó el trabajo por encontrarlo demasiado “inmoral”, la serie quedó en “stand by” por un cierto tiempo. Había unos guiónes, pero hacía falta encontrar un dibujante. Regularmente mencionabamos el asunto con Toutain. Ya no había urgencia en el proyecto. Un día se mencionó el nombre de Bernet, fue Toutain quien lo hizo si no estoy equivocado. A los dos nos gustaba mucho el trabajo de Bernet; había empezado casi de niño a dibujar Doña Urraca para Bruguera sustituyendo a su padre “Jorge”, que había fallecido. Un gran historietista.

Bueno en la epoca del Torpedo, Bernet ya era un dibujante bien establecido y con multitud de trabajos.

Le llamé varias veces pero estaba metido en otras cosas, hasta que finalmente un día dijo “Voy a mirarlo”. Lo pusimos en contacto con Abulí, y de ahi nació una de las parejas más famosas del cómic.

Sus estilos ligaron muy bien, de historieta a historieta puede verse una compenetración mejor entre ellos. También puede verse una evolución del dibujo de Bernet hacia un grafismo más esquemático, expresivo y vivo.

Es curioso como “liga” el guión y el dibujo. Muy a menudo el guionista trata de explicar con textos y dialogos la acción, lo que hace al guión algo excesivamente literario, y a veces el dibujante se sujeta a ello haciendo un trabajo más de tipo ilustrativo y carente de ritmo.  No es el caso de Torpedo. Para decirlo de una manera gráfica parece que el mismo artista haya escrito el guión y dibujado la historieta.

Al principio la Agencia se dedicaba de las ventas en el extranjero. La verdad es que la serie tuvo mucho éxito y se cedieron derechos a muchos paises.  En Francia funcionaba muy bien y esto hizo que para asegurarse la historia, Albin Michel les hiciera una oferta muy buena, de esas que no se pueden rechazar. Hubo un acuerdo a tres partes entre los autores, Albin Michel y Toutain, y este último siguió publicando Torpedo en España, pero las ventas en el extranjero eran hechas por Albin Michel a partir de entonces.


No podría decir si “Torpedo” fue determinante para salvar la revista Creepy. Eso es difícil de saber. Si es cierto que Torpedo tuvo muy buena acogida en el mercado y eso es básico para la continuidad de una revista.
 
-En los año 80 se produjo el "boom" del cómic para adultos en España. ¿Cómo lo vivió y qué opina de lo sucedido en su etapa final?

Si lo viví, y podría decir del mismo lo que dice la frase final de la pelicula “La Vaquilla”: “Entre todos la mataron y ella sola se murió”. Como las revistas que había y que habían creado el mercado funcionaban regularmente bien, muchos quisieron hacer lo mismo, y proliferaron demasiadas publicaciones. Había muy buenos autores y buenas historias, pero no en número suficiente para llenar tantas páginas. 


Proliferaron las revistas, algunas buenas, con personalidad y con autores propios como “El Víbora” (ahora mismo acabo de enterarme de la muerte de Berenguer el editor. Un tipo muy legal), y otras como  las de Toutain con materiales diversos. No quiero ahora hacer un balance de las revistas que había, sería incapaz, no las recuerdo todas.

Solo voy a citar una anécdota. En las Ferias del Libro de Bologna y Frankfurt ibamos todos a buscar material. Había un editor italiano de Génova, que publicaba una revista de un formato muy grande con un papel de gran calidad y una impresión excelente, que si mal no recuerdo realizaba él mismo en sus talleres. Esa era una revista de cómics sólo para coleccionistas muy aficionados, con historietas de grandes autores como Toppi, Battaglia, Pratt entre otros; pero que eran muy antiguas, bastantes primerizas y a menudo poco interesantes para el lector normal. Bien: allí estabamos todos los editores españoles haciendo cola y casi peleandonos para adquirir derechos de publicación. Sólo faltaba una máquina de esas expendedoras de números para la cola, ya que a veces había que esperar una hora o mas para ser recibido.

 Estación de Modena, regreso feria de Bologna. Sánchez Abulí a la izquierda, centro Miralles

Eso daba de pensar que tanta oferta, obligaba a publicar cosas con un nivel de interés no muy alto. Añadamos ciertas historias que se publicaban con maravillosos dibujos,  pero contando historias poco entendibles. La “burbuja” de los cómics.

Ese exceso de oferta no siempre buena, hizo que el público no se viera recompensado con la calidad de los contenidos, y el interés del lector fue menguando. Cuando la venta baja, es casi imposible que vuelva a remontar. El descenso de las mismas casi generales, hicieron que los numeros no salieran y muchas revistas tuvieron que cerrar, unas más pronto, otras más tarde y solo algunas sobrevivieron. Eso primero le sucedió a Toutain y al final tuvo que dejar de publicar las revistas tras aguantar todo lo que pudo y la editorial cerró. Perdió mucho. Y peor que eso, ese gran disgusto fue desde mi punto de vista el detonante de su enfermedad de la que murió pocos años después.   

-¿Qué autores destacaría de los que colaboraron para Toutain Editor? ¿Qué material se vendía mejor?

Me perdonarás si no doy una respuesta muy concreta  a esta pregunta, ya que me dejaría a muchos artistas.

Si puedo apuntar que el que vendía mejor era Corben.

Yo como todos, tenía mis favoritos. Me lo pasaba muy bien con las historias del amigo Beà. Siempre he tenido veneración por el gran maestro Carlos Giménez. Disfrutaba mucho con Torpedo y apreciaba el esfuerzo de Fernando Fernández, un amigo que ya se fue y cuyo Drácula es una obra maestra no siempre reconocida. Puedo citar a Alfonso Font, a Corben, al gran Will Eisner (de los que hablo después) y a otros (un respeto para Maroto, y otro respeto para José Ortiz y para Leopoldo Sanchez: un gran comiquero no siempre recordado suficientemente, y ¡Bermejo! Y Cardona, y Monés, y Jordi Longarón, el grande).

Y podría nombrar a más, que en este momento no me vienen a la memoria, y a los que pido disculpas por ello.

 Richard Corben y Josep Toutain. Foto © Viñetas

-Sabemos de la predilección de Toutain por Richard Corben y Will Eisner ¿cómo fue su relación con ellos en el ámbito profesional y emocional?

Bueno, Richard Corben era la niña de sus ojos. La relación venía de la epoca Warren y la Agencia S.I., representaba en Europa el material “underground” de Corben. Al principio a algunos de allí no nos entusiasmaba el material, y Toutain se enfadaba por ello. ¿Cómo podía ser que fuéramos tan ignorantes? He de reconocer que después me fui entusiasmando progresivamente, sobre todo a raiz de Den y de lo avanzado de la técnica de Corben para colorear y que no sabría explicar muy bien. Él hacia los fotolitos y los coloreaba. Una especie del color que se hace actualmente utilizando el ordenador, pero sin ordenador. Imagino que fue James Warren el que puso en contacto a Toutain con Corben, y entre ellos se creó una relación de confianza y amistad dificil de explicar. Corben vivía y supongo que vive cerca de Kansas City, y era una persona muy tímida. A Toutain le demostró una confianza total y Toutain hizo todo lo que pudo para merecer esa confianza. Difundió su obra por toda Europa. Toutain seguía siendo el fan numero uno de Corben y esa amistad y confianza duró hasta que Toutain murió.

El caso de Eisner es diferente.

Toutain desde muy joven era un gran admirador de Eisner. The Spirit era un cómic muy avanzado graficamente. En los primeros años cincuenta Toutain era un dibujante de historietas. Su mayor influencia era Milton Caniff, pero el estilo narrativo tenía cosas de Eisner.

Cuando Warren reeditó las historias de Eisner en los 70, y también con la influencia de Fershid Bharucha (editor y técnico editorial afincado en Francia), que tenía una buena amistad con Toutain, se entró en contacto con Eisner.


Will Eisner era una maravillosa persona. Era muy extrovertido y conocía el cómic como nadie. Cuando venía nos daba lecciones magistrales de lenguaje y ritmo en las historietas. Durante un Salón del Comic de Barcelona, acompañando a Eisner al hotel en mi coche, como era un hombre que hablaba mucho, me distraje, y cometí una infracción de tráfico delante mismo de un guardia. Eso me costó una multa, pero era un  precio pequeño por la satisfacción de haber conocido a ese genio.

Con Toutain hicieron muy buenas migas, y durante unos años la editorial sacó historias de “The Spirit”, así como la novela gráfica “Contrato con Dios”, un libro de Javier Coma sobre Eisner (Espirítu de los Cómics), y no recuerdo si alguna cosa más (nota del entrevistador: en formato álbum lanzó también Espacio Exterior y New York City). La Agencia S.I. distribuyó su material en Europa un tiempo. Después tuvo otras ofertas y cambió de editorial (nde: se refiere a Norma), pero la relación personal siguió siendo muy cordial. 


-En 1981 tuvo lugar la celebración del primer Salón de Cómic de Barcelona, ¿qué importancia tuvo en todo ello Toutain? Un salón al que asistieron artistas internacionales de la talla de Alex Toth, Will Eisner, Richard Corben, Neal Adams, Boris Vallejo, Moebius o Milo Manara.

Toutain fue su impulsor y se volcó en el Salon del Comic, quería que Barcelona contara con un evento al nivel de la importancia de los autores y editores del país. Hizo gestiones, trabajó y luchó para que vinieran los principales autores y editores del mundo de los comics. Sin Toutain, no se habría hecho un salón así, o tal vez no se habría hecho. Fue un acontecimiento de primera fila. Durante unos años se mantuvo con importantes presencias de todo el mundo, después debido a los problemas del sector menguó bastante.

-¿Cree qué se le ha reconocido a Toutain, por todo el esfuerzo de promoción que hizo por el cómic español?

Yo creo que no. Si lo pensamos, hubo otras personas que hicieron cosas, pero en conjunto Toutain fue un referente. Fue un emprendedor y el animador de un sector, primero (y no fue el unico en eso), consiguiendo trabajos para Francia e Inglaterra, pero si fue el primero en conquistar para los artistas españoles los otros paises europeos y después el primero (no como dibujante individual sino como grupo), en establecerse en Estados Unidos con una oficina propia; desde donde se conseguían trabajos de ilustración y comics para los autores españoles. Eso permitió a muchos dibujantes desarrollarse y alcanzar objetivos que sin él no les habrían sido posibles.  Abrió el mundo a los creadores españoles.

Cuando murió se hizo una exposición dedicada a Toutain en el Salon del Comic. A mi me pareció bastante improvisada. Se le dio su nombre a un premio a dibujantes. Comprendo que no debemos vivir de recuerdos “Presente y Futuro” decía él. Pero ahora que el país no lo está pasando demasiado bien, ejemplos como los de Toutain, un emprendedor en un tiempo mucho más dificil que el actual, podría servir a mucha gente de modelo.


-Para finalizar, quisiera saber ¿en qué proyecto está actualmente? ¿Sigue de cerca algún nuevo autor nacional?

Hombre, ya tengo una edad. Más bien en este momento estoy viendo pasar las cosas. No sigo con suficiente intensidad el comic actual, pero veo cosas muy cuidadas y presentadas. Se que se paga muy poco, y me admira ver esos trabajos a color de tantas páginas y con esa calidad. Todavía queda gente que ama este medio de expresión y eso es bueno.

Proyectos nuevos… núnca se sabe… 

Gracias Javier por la oportunidad.

-Gracias a ti Marcel, por tu tiempo y amabilidad. Un placer. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Buena entrevista! Muchas gracias por colgarla.


Tebeus

Javier Mesón dijo...

Gracias a ti por leerla y pasarte por el blog. Saludos

Agu Ariza dijo...

Muy buena entrevista y muy interesante el blog. Enhorabuena.

Javier Mesón dijo...

Gracias Agu por tus palabras, me agrada que te guste el blog. Espero contar tu visita en las próximas actualizaciones de la web. Saludos.